La acción del proyecto va a realizarse en Malabo, capital del país, concretamente en el barrio Lamper, zona donde la mayoría de la población se sitúa en un nivel socio-económico muy bajo. El efecto de la pandemia, la pérdida de trabajo de muchas familias y la inexistente red de recursos públicos ha dejado a muchas familias en una situación de gran precariedad. En 2025, el barrio sigue sin agua corriente en las casas, las fuentes públicas son muy pocas y esto sigue siendo un fuerte motivo de insalubridad.
Este proyecto quiere mejorar la alimentación de los escolares mediante el desayuno y merienda escolar (pan con mantequilla y vaso de leche), ya que muchos llegan con el estomago vacío desde la tarde anterior; esto contribuye a una falta de atención y rendimiento escolar bajo, que se pretende subsanar gracias a este proyecto.
Además, se centra en mejorar sus hábitos de higiene personal: antes del desayuno y la merienda, deben lavarse las manos con agua y jabón. También en el consumo de agua potable: la leche, al ser en polvo, debe preparase con agua, para ello se utiliza el pozo de la escuela.