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Contagiar la experiencia como Voluntario

Contagiar la experiencia como Voluntario

Los voluntarios de este verano nos han transmitido con mucho entuesiasmo su experiencia reciente.

Miguel Ángel nos ha contado su estancia como médico en Bolivia, el cariño de los niños y la duras condiciones de la gente que trabaja en la mina, la pobreza y el frío.

Hemos tenido la suerte de disfrutar del testimonio de cuatro voluntarios que han estado en Haití, viviendo con Nazaret:  la religiosa de Jesús-María que está allí al pie del cañón, y tiene abuerto un taller de costurapara mujeres.

Es un placer compartir oración y momentos de reflexion con el grupo. Todos queremos aportar algo de nuestro tiempo y energía en hacer el mundo más humano y llevar nuestro cariño donde se necesite.

Reflexionamos juntos acerca de nuestros sueños y objetivos, tanto en la vida como en el voluntariado. Juntos queremos trabajar para contagiar de deseo de Dios y de ilusiones a quienes más lo necesitan. Además de expresar nuestros miedos y reflejarlos como pequeñas barcas a merced del oleaje. Nos sentimos enviados por El Espíritu, y siempre teniendo presentes las figuras de Jesús y María, así como el referente de Claudina, que, como expresó,  “Se camina con más alegría y seguridad cuando varias personas van juntas”.

Hemos pasado un fin de semana estupendo en plena naturaleza, también hubo oportunidad de dar un paseo por el río Darro, pudiendo descubrir el punto donde nace.  Queriendo ser respetuosos con el medio ambiente y sostenibles en nuestro modo de vida,  nos hemos comprometido con un manifiesto solidario, para tener una actitud comprometida en nuestras vidas. Ha sido un placer, como siempre, poder disfrutar también de las historias de Pinos Puente de Marité y de Celia . Así como ver las fotos del bicentenario de la Congregación, en el viaje a India de María. Se disfruta viendo con que cariño los niños de Agra y distintas ciudades compartían su cultura por medio de la danza.

En Huétor  disfrutamos también de la comida típica de Granada ( las migas)  entre muchas risas. El domingo pudimos compartir juntos la Eucaristía, cantando y alabando a Dios.  Dando gracias por quién es aceite en nuestra vida, y gracias a ellos, podemos nosotros ser Luz para quienes nos rodean. Luz y sal, para vivir con Gracia y seguir avanzando.

Muchas gracias por todo!!!  Besos

Ángela y Manolo en Ebebiyin

Ángela y Manolo en Ebebiyin

 

En el mes de mayo de 2016 empezó a hacerse realidad una idea que venía acompañándome desde hacía años. Si vuelvo la vista atrás recuerdo un dibujo de infantil que representaba a una Virgen negrita y también conversaciones entre nosotros en las que salía la frase tan típica de “algún día lo haremos”. Aunque primero tendríamos que empezar a contar por lo más cercano: un barrio a tan sólo cinco minutos de nuestras casas en coche.

Durante los años de colegio y universidad, la colaboración con los menos favorecidos, por ambos, fue activa. En Sevilla no hay un colegio de Jesús-María como los conocidos tradicionalmente por tanto no pudimos ser antiguos alumnos de Jesús-María. No obstante, de una forma u otra, Jesús-María llegó a nosotros: “La tarde colorá”, “Proyecto Al-bikar”, “Colonias de verano”, “Escuela Infantil”, ”Proyecto Maparra”… nuestras experiencias en estos proyectos y los estudios universitarios finalizados eran la unión perfecta para dar el salto a un voluntariado, con otras exigencias, como bien nos recomendaron

Como decía, en el mes de mayo de 2016, nos hablaron de Haití, una pequeña isla del caribe muy castigada por los fenómenos meteorológicos. Sin embargo, pronto nos cambiaron de destino y nos hablaron de un país que apenas situábamos en el mapa y que poco sabíamos de él: Guinea Ecuatorial, en concreto nuestra querida Ebibeyín, ciudad frontera con dos países: Gabón y Camerún.En el momento que tuvimos concertado el vuelo, ya no había marcha atrás, ya nos íbamos. Las dudas, las preguntas, la incertidumbre, se agolpaban en nosotros y, cómo no, en nuestras familias. Tras muchos, pero muchos correos, idas y venidas a organizaciones oficiales y citas con varios médicos, conseguimos hacernos una idea de lo que realmente necesitaríamos en los tres meses que permaneceríamos allí. El “hacernos una idea” inicial fue simplemente para “poder aterrizar” en el país, porque una vez estás allí, la maleta la cambiarías completamente.Cuando nos preguntaban qué echábamos de menos o qué fue aquello a lo que más nos costó acostumbrarnos, nuestra respuesta siempre era la misma: nada. No teníamos tiempo de pararnos a pensar, a pesar del ritmo de vida, y bueno, los días sin luz o sin agua o sin lavadora o sin internet o sin… pensabas que era una experiencia más y que estábamos aprendiendo de ella. Lo más complicado fue volver a nuestro país, a casa ¡Que diferencia el día a día! La gran suerte que tenemos en gestos que son insignificantes para nosotros. El día del regreso llegó y tocóvolver.
Así surgió lo que llamamos el “Proyecto Gallina’” Otra manera de seguir allíLa experiencia, como ya muchos sabéis, ha sido increíble. No nos cansamos de hablar, recordar y volver a vivir a base de fotos y videos. Parece mentira cómo pasa de rápido el tiempo, en estos días hace un año que ya estábamos allí. Las personas que nos acompañaron en el día a día nos lo hicieron realmente fácil. Rápido nos acostumbramos a la realidad de allí, clima, costumbres, horarios, ritmo…Regresamos con muchas ganas de contar y que nuestras familias y amigos pusieran cara a todas esas personas que nos habían acompañado durante estos meses. Poco a poco, al ver lo que nos decían y nos preguntaban, fuimos conscientes que solo al vivirlo entiendes todo y que lo que habíamos vivido era algo único. Algunas de las dificultades que vimos allí, aquí eran sencillas y fáciles de solucionar. Éramos conscientes que teníamos que volver a nuestras obligaciones, pero también podíamos seguir colaborando desde aquí y de alguna manera prolongar nuestro voluntariado, nuestra presencia allí. Las personas más cercanas nos animaron, apoyaron y se implicaron…

Encuentro de Voluntarios

Domingo, 19 de noviembre de 2017

Sierra Nevada ha sido testigo este fin de semana de experiencias, recuerdos, anécdotas y aprendizajes que los Voluntarios de la FJMED hemos compartido en Huétor Santillán (Granada).
Jean Rabel (Haití), Ebebiyin y Malabo (Guinea Ecuatorial), Bolivia…han sido algunos de los destinos en los que hemos desarrollado nuestra cooperación internacional.
¡Gracias a todos los que han hecho posible esta experiencia inolvidable!

Envío de Alexandra a Bolivia  

Voluntarios, religiosas de Jesús-María y familiares de Alexandra disfrutamos de la celebración y la mesa compartida en la sede de la FJMED en Alicante.

Suerte que sigue habiendo locos… de los que se comprometen a fondo, de los que se olvidan de sí mismos, de los que aman con algo más que con palabras, de los que entregan su vida de verdad y hasta el fin.

Locos que, como Jesús, quieren caminar con Él y a su manera…apasionados, generosos, audaces, personas capaces de dar el salto en la inseguridad, hacia la creciente incertidumbre de la pobreza;

Locos que aceptan diluirse en al muchedumbre anónima sin pretensiones de reconocimiento, no utilizando sus cualidades mas que para construir Reino…